Ritual para la Noche de Fin de Año

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Este año que entra, el 2018, va a ser un año muy productivo y difícil a la vez, ya que entramos en un número “11”, un número maestro de los más poderosos en numerología. El 11 representa el equilibrio entre el mundo espiritual y el material. Por tanto, es un buen año para un ritual más complejo que los habituales, para modificar tanto nuestro potencial espiritual como las circunstancias de nuestra vida laboral y social, aprovechando ese «empuje» de energía que el destino nos brinda. Es muy importante que pongamos mucho empeño en mejorar las cosas, pero sin egoísmos y sin pedir imposibles, simplemente entrando en armonía con todo lo que nos rodea y procurando que nuestra mente crezca en comunión con el tiempo y las circunstancias.

Es el momento de pensar en conseguir felicidad, armonía y gratitud para con nosotros y con lo que nos rodea, por supuesto, siempre que entre en la lógica de la sensatez.

Voy a proponeros un ritual para prosperar, tanto en la salud, como en la economía, como en el trabajo, como en el amor, o en lo que queramos, siempre será nuestro deseo el que vayamos a conseguir, si se hace con decisión y toda la fuerza posible.

Objetos necesarios:

(Todos estos minerales tienen que ser naturales, “en bruto”)

Se dibuja, mismo con tiza blanca en el suelo un sol con 7 rayos.

En el medio del círculo se colocará el velón de 7 colores (para la prosperidad), untado previamente con el aceite Abre Caminos y metiendo de nuevo el velón en su funda.

A su alrededor, cerca del velón, se ponen las 3 velas blancas, formando un triángulo, donde escribiremos con un punzón en cada vela nuestros tres mayores deseos.

Y en la punta de los rayos (a unos 50cm del medio), se ponen los minerales. Ellos nos van a proporcionar lo que necesitemos o pidamos ya que nos transmitirán la fuerza de la tierra. Estos minerales hacen a este ritual muy poderoso.

Con todo preparado, iniciaremos este ritual para el Nuevo Año 2018:

Encenderemos primero la vela de 7 colores, a continuación, encendemos las blancasmientras pedimos que se cumplan nuestros deseos escritos en ellas.

Cuando esté todo encendido y en marcha, debemos quedarnos al lado de ese sol, meditando un rato con tranquilidad, a la vez que pedimos de nuevo que se nos concedan los deseos que necesitamos. Y dejamos que se consuma todo tranquilamente.

Al terminar, guardaremos tanto los minerales, como el resto de las velas blancas, (si ha quedado algún resto), en una caja o un pañuelo verde o rojo. Se puede guardar en nuestro cajón o caja de recuerdos, junto con las otras cosas que tengamos allí.

Os aseguro que si lo hacéis con convicción y fuerza, conseguiréis muchas cosas de las que deseáis, pero recordad, que hay que pedir cosas necesarias y que realmente os hagan felices en la mayor medida posible.

Os deseo con esto mucha prosperidad y amor para el Año que comienza, 2018. Gracias por estar ahí.

Recordad compartir este ritual con vuestros seres queridos, família, amigos… para que ellos también tengan un gran año.

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